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La aspergilosis aviar es una enfermedad muy común, particularmente en aves acuáticas en cautiverio, aves zancudas, pingüinos, rapaces, faisanes y paseriformes. Entre los psitácinos domésticos, la aspergilosis es vista frecuentemente en loros del Amazonas y loros grises africanos. Generalmente el organismo causal es Aspergillus fumigatus, aunque también ocurren infecciones por Aspergillus flavus y Aspergillus niger.

Signos clínicos
Los signos clínicos varían de acuerdo al sitio anatómico de la infección, pero generalmente se consideran un reflejo de enfermedad del tracto respiratorio y/o ocasionalmente del sistema nervioso central (SNC). Hay tres presentaciones comunes de esta enfermedad:
1.Enfermedad difusa del tracto respiratorio inferior,
2.Granuloma de siringe y
3.Granuloma focal del SNC, particularmente en el cerebro.
Enfermedad difusa del tracto respiratorio inferior - Un ave con enfermedad difusa del tracto respiratorio inferior a menudo presenta disnea evidente, (respiración con la boca abierta, balanceo de la cola, incremento en la frecuencia respiratoria, esfuerzo en reposo, taquipnea prolongada después de la manipulación, echada sobre su percha), y puede ó no tener la apariencia general de un ave enferma: con plumaje erizado y menos activa. Esta presentación es particularmente común en paseriformes, loros y rapaces. La enfermedad difusa del tracto respiratorio inferior es común también en aves acuáticas y zancudas, pero frecuentemente estas especies presentan muerte aguda, con pocos ó ningún signo premonitorio, aunque si el peso corporal se fue registrando previo a la muerte, en muchos casos es posible detectar pérdida crónica de peso.
Granuloma de siringe - Las aves con granuloma de siringe pueden tener también enfermedad del tracto respiratorio inferior, pero frecuentemente presentan una lesión única en la siringe. El signo clásico que ayuda a identificar a muchas aves con esta presentación de aspergilosis es un cambio en el timbre ó tono de la voz. Los loros, paseriformes y aves acuáticas son las especies que más comúnmente tienen esta forma de la enfermedad. Si el granuloma de la siringe es suficientemente grande como para obstruir la vía aérea, pueden también aparecer muchos de los signos de disnea mencionados anteriormente.
Granulomas focales - Los granulomas focales en el cerebro pueden ocurrir en cualquier especie pero son vistos con más frecuencia en aves acuáticas, especialmente en pato de flojel. Pueden presentarse signos de afectación del sistema nervioso central como ataxia ó tortícolis. Así como en la presentación del granuloma de siringe, el tracto respiratorio inferior puede estar afectado simultáneamente, ó el granuloma en SNC puede ocurrir como lesión única.
Los granulomas focales también pueden ocurrir fuera del SNC, causando signos como paresia unilateral ó atrofia unilateral del músculo pectoral.

Diagnóstico
Los hallazgos del examen físico pueden incluir aumento en la frecuencia y esfuerzo respiratorios, incremento en sonidos pulmonares, dificultad obvia para respirar, taquipnea prolongada después de una manipulación, signos en SNC, cambio en el tono de las vocalizaciones y adelgazamiento. Puede ó no presentarse anorexia. Ocasionalmente no se encontrarán anormalidades en el examen físico.
Para aves en las que los signos clínicos ó la historia clínica sugieren aspergilosis, la endoscopía puede proporcionar un diagnóstico rápido si la enfermedad ha avanzado lo suficiente para que puedan ser observadas manchas blancas de elementos fúngicos directamente en sacos aéreos. La apariencia es bastante característica, pero el diagnóstico puede también ser verificado tomando una muestra del tejido afectado durante la endoscopía, para realizar examen citológico. También puede llevarse a cabo un lavado de sacos aéreos para citología y cultivo. La traqueoscopía usando un broncoscopio pediátrico flexible ó un endoscopio rígido de calibre pequeño puede ser usada para visualizar los granulomas de siringe.
Las radiografías de cuerpo completo pueden ser útiles en el diagnóstico: pueden observarse granulomas en siringe, granulomas multifocales en sacos aéreos ó incremento difuso de opacidad en el tracto respiratorio inferior. Si la enfermedad ha avanzado hasta el punto en que las lesiones pueden ser observadas en las radiografías, particularmente en los sacos aéreos ó en huesos neumáticos como el húmero, el pronóstico debe ser cauteloso.
Los resultados de análisis de sangre pueden variar, pero los animales infectados frecuentemente presentan una leucocitosis substancial con una cuenta total de células blancas mayor a 30,000. Puede ó no presentarse monocitosis, dependiendo del estado crónico de la enfermedad. Los resultados de química sanguínea frecuentemente no presentan datos extraordinarios. Algunos análisis auxiliares disponibles para aves incluyen determinación de título de anticuerpos contra Aspergilus, y un análisis para anticuerpos/antígeno. Unas cuantas especies, como el Tecolote cornudo, pueden tener aspergilosis fulminante independientemente de resultados negativos de título de anticuerpos. La electroforesis de las proteínas de suero, puede ayudar a detectar la presencia de inflamación crónica consistente con esta enfermedad. Finalmente, la imágen por resonancia magnética (IRM) también puede ser útil en los casos en que se sospecha de un granuloma focal en cerebro.

Epidemiología
Los Aspergillus sp. son ubicuos y la enfermedad puede aparecer dondequiera que las condiciones ambientales sean favorables para el crecimiento de hongos. Las camas de paja contaminada con esporas de hongos así como la alimentación con granos mohosos expondrá a las aves a un alto número de hongos. Situaciones de encasetamiento en las que se provea de los depósitos de agua necesarios y tengan pobre ventilación predisponen a las aves a la enfermedad. En un hospital veterinario, esta enfermedad es frecuentemente una infección secundaria en un ave ya estresada ó debilitada. No se considera que la enfermedad sea contagiosa por transmisión horizontal ó vertical, sin embargo frecuentemente se afecta más de un individuo del grupo debido a la exposición al mismo factor de estrés u otras condiciones ambientales.

Tratamiento
Si el ave se presenta en dificultad respiratoria aguda, como frecuentemente ocurre en caso de granuloma de siringe, puede ser necesario colocar una cánula en el interior de los sacos aéreos antes de proceder con el diagnóstico y el tratamiento. Esta cánula permite al ave inspirar directamente a sacos aéreos, evitando así al granuloma que está funcionando como una obstrucción de las vías aéreas.
El tratamiento de aspergilosis incluye el uso de uno ó más agentes antifungales. Si se presenta un aspergiloma en siringe, generalmente se requiere un desbridamiento manual bajo anestesia, vía traqueoscopía, en combinación con los agentes antifungales sistémicos. Durante muchos años, en un afán de dar tratamiento "tópico" a los pulmones y sacos aéreos del ave con enfermedad del tracto respiratorio inferior, se han usado nebulizaciones con agentes antifungales en conjunción con los tratamientos sistémicos. El clortrimazol (10 mg/ml polietilen glicol, 30 - 60 min), la terbinafina (1 mg/ml solución acuosa), y la amfotericina B (1 mg/ml agua estéril ó salina, 15 min, cada 12 h) han sido usados para esta modalidad. Recientemente, ciertos estudios han cuestionado la eficacia de las nebulizaciones en la administración de agentes antifungales a los sacos aéreos, pero el tratamiento aún es usado comúnmente. Si el ave está respirando a través de cánula de sacos aéreos, la posibilidad de que el agente antifungal efectivamente combata la enfermedad de los sacos aéreos probablemente se incrementa. Debe tenerse cuidado en prevenir la exposición de las personas encargadas del cuidado del ave a la amfotericina B aerosolizada, debido a la propensión de esta droga a causar nefrotoxicidad. Otro uso tópico de la amfotericina B es la infusión directa de líquido inyectable a la tráquea, a través de la glotis (1 mg/kg IT cada 8 - 12 h).
En el tratamiento de la aspergilosis, han sido usados exitosamente una variedad de agentes antifungales, incluyendo ketoconazol (30 mg/kg oral cada 12 h), itraconazol (10 mg/kg oral cada 12 h), fluconazol (15 mg/kg oral cada 12 h), terbinafina (10 - 15 mg/kg oral cada 12 - 24 h), y amfotericina B (1.5 mg/kg IV cada 8 h x 3 días). Para casos en que se desea la penetración a SNC, el fluconazol es el medicamento sistémico de elección. El fluconazol es también el fármaco de elección para todas las formas de enfermedad en el loro africano gris debido a que esta especie es particularmente susceptible a falla hepática y muerte después de tratamiento con itraconazol.
En el zoológico de San Diego se usa el itraconazol ó una combinación de itraconazol y terbinafina para los casos típicos de aspergilosis de siringe ó tracto respiratorio inferior. La amfotericina B es usada inicialmente en algunos casos muy severos debido a su naturaleza fungicida y su mayor velocidad de efecto clínico que otros medicamentos fungicidas. En el tratamiento de casos severos se añade n las nebulizaciones con clortrimazol y la terapia con oxígeno.

Prevención y control
Para ayudar a prevenir la exacerbación de aspergilosis en el ambiente del hospital veterinario, donde sea posible el regado ó lavado de sitios cerrados debe ser seguido de secado con toallas, prefiriéndose esta práctica sobre el secado por evaporación. Se recomienda además la desinfección diaria con agentes cuaternarios de amonio como el Roccal. Solo debe usarse paja nueva para las camas, y los granos u otros alimentos deben ser frescos para evitar la contaminación por hongos ó moho.
Deben hacerse esfuerzos para reducir el estrés manteniendo el área tranquila, evitando hospitalizaciones prolongadas, proporcionando una barrera visual como papel en el frente de las jaulas, y restringiendo al mínimo necesario la manipulación para pruebas diagnósticas y tratamientos. Será necesario proveer estanques para reducir el estrés en las aves acuáticas, y la ventilación deberá ser adecuada en tal forma que evite elevaciones sustanciales de la humedad en lugares cerrados.
La prevención en el ambiente del hogar ó del zoológico debe seguir los mismos principios de desinfección, ventilación y reducción de estrés, considerando los factores adicionales de estrés como son las interacciones con los compañeros de jaula, la competencia por el alimento, ó las interacciones con los miembros de la familia y otras mascotas mamíferas. Deberá evitarse fumar en el ambiente del ave, debido a que esto causa irritación del tracto respiratorio y predispone a las aves a la aspergilosis, así como a otras enfermedades.

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